Migrantes guerrerenses advierten riesgo de desaparición de programas comunitarios por falta de relevo generacional

Migrantes guerrerenses advierten riesgo de desaparición de programas comunitarios por falta de relevo generacional

17 septiembre, 2025 0 Por Cuadrante Azul

Con información de Karla Galarce

Desde Chicago, alertan sobre debilitamiento del histórico 3×1 para migrantes.

Guillermo Morales Barrera, integrante de los Clubes Unidos Guerrerenses del Medio Oeste, asegura que sin la participación de jóvenes se pondrá fin a décadas de obras impulsadas por connacionales en comunidades de Taxco e Iguala.


CHICAGO, Illinois, 17 de septiembre de 2025.- El migrante guerrerense Guillermo Morales Barrera, integrante de los Clubes Unidos Guerrerenses del Medio Oeste, advirtió que la falta de nuevas generaciones en el trabajo comunitario amenaza la continuidad de programas binacionales que durante más de medio siglo han transformado comunidades en Guerrero.

Originario de San Juan, Taxco, y con 80 años de edad, explicó que el histórico programa 3×1 para migrantes, que durante años fue símbolo de cooperación, hoy apenas sobrevive bajo esquemas reducidos de 2×1 o incluso 1×1. “Si no hay continuidad, los proyectos se extinguirán”, advirtió.

Desde su llegada a Chicago en 1969, Morales Barrera ha sido parte de una red que, con cuotas, colectas y trabajo voluntario, introdujo agua potable, pavimentación y espacios recreativos en pueblos de Taxco e Iguala. Reconoció que muchas veces las comunidades veían el apoyo como una obligación y no como un acto solidario, lo que desgastaba a los organizadores.

El veterano migrante insistió en que los avances siempre se lograron con una fórmula sencilla: unión de los clubes en Estados Unidos y compromiso de los líderes locales en Guerrero. Sin esa dupla, afirmó, no habrían existido obras que hoy son parte de la vida cotidiana de miles de familias.

Recordó las redadas migratorias de los años 70 y el proceso de cinco años que le tomó obtener su residencia legal. Entre anécdotas relató incluso cómo sobrevivió a un accidente y enfrentó hospitales donde no podía comunicarse por no hablar inglés.

Aunque admite fracasos en lo personal, como el alcoholismo y conflictos familiares, sostiene que lo más importante ha sido resistir y dejar un legado. “Lo que se forjó con sacrificio sigue ahí, a la vista de todos”, señaló.

A ocho décadas de vida, mira atrás con orgullo y también con preocupación: los programas que permitieron a los migrantes transformar sus comunidades se tambalean ante la falta de jóvenes que asuman la estafeta.

“El tiempo nos está alcanzando. Si las nuevas generaciones no toman el relevo, lo que construimos desde Chicago se puede perder”, concluyó.